Seguidores

Mostrando entradas con la etiqueta coches. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta coches. Mostrar todas las entradas

viernes, 30 de abril de 2010

LA PRIMERA VEZ

Papa: hija va siendo hora de que lo hagas
Sieslo: pero papá, me da miedo no lo había hecho nunca antes
Papá: tienes treinta y tantos, alguna vez tendrás que hacerlo
Sieslo: si lo se, pero no sé cómo se hace
Papá: bueno yo te ayudo
Sieslo: puedes venir tu conmigo? que seguro no me entero de nada de lo que me pida el tío ese.
Papá: bueno voy contigo, pero no olvides llevar dinero que encima no pensarás en que te lo pague yo

Bueno y así fue como mi padre me ayudó a reunir el valor necesario para pasar por primera vez la ITV de mi coche, coche que por cierto ya había pasado unas cuantas. Fue el año pasado, cuando ya no me quedó más remedio que pasarla yo, antes nunca lo hice, una pequeña parte por culpa de los demás y gran parte por culpa mía. En ese aspecto he sido muy comodona y dependiente y dejaba que las cosas de ese tipo y otras más las hicieran por mi. Ahora me doy cuenta del gran error que es permitir eso. Mi ex-pareja se ocupaba de todo lo que a mí me daba pereza hacer y así cuando él ya no estaba, me encontré con más de treinta años y siendo una completa ignorante y torpe para desenvolverme en varios temas, en este caso lo relacionado con el coche. Pero todo eso afortunadamente ha cambiado.

Pues bien ahora ya se que pasar la ITV, no tiene nada de complicado, aunque si he de ser sincera, no fue "llegar y besar el santo" Hasta tres veces tuve que ir a lo de la ITV, eso sin contar que me perdí antes de llegar al sitio dónde está. La primera me olvidé los papeles en casa ( si lo se, soy tonta y con título y todo) pero tiene su explicación. Hacía nada que me habían roto la ventanilla del conductor y me revolvieron todos los papeles, así que me los subí a casa para revisarlos y ordenarlos, luego olvidé meterlos en la guantera y así me presenté a pasar la ITV, el señor recepcionista no daba crédito y mi padre que me acompañó para vergüenza suya, me dijo de todo.

Volví a pedir cita esta vez con todos mis papeles, hasta la partida de bautismo y me hacen entrar. Uff qué nervios, me temblaba todo el cuerpo y entre los nervios y el ruido tan maravilloso del motor del coche (con más de 10 años) no oía nada bien las órdenes del que me gritaba desde la otra punta. Y al final ni usando mis armas de mujer o que deben ser inofensivas las mías, me libré de tener que cambiar los neumáticos y no se qué bombillas que ya estaban blancas. Así que me dieron un plazo, me gasté un pastizal en los arreglitos y pedí mi tercera cita en el mismo año, el de la recepción ya no reprimía su risa al verme. En fin finalmente a la tercera fue la vencida.

Y ayer, pobre de mí, me dí cuenta que toca volver a pasarla en Mayo, tengo las horas contadas, espero que esta vez, en lugar de ver tres veces al de la recepción de la ITV, lo vea una (porque a este paso nos haremos coleguitas), pero mucho me temo que de la segunda no me libro, seguro que algo le sacarán a mi pobre tartana.

Bueno os deseo feliz finde semana a todos/as y si pensáis pasaros por el Sur, no lo dudéis que estamos de Cruces... música, baile, tapitas, vinitos,...

Y para meternos más en situación pondré algo muy de mi tierra. La guitarra suena deliciosamente

miércoles, 7 de abril de 2010

EL DÍA DEL EXAMEN

Lo prometido es deuda y como dije en Me Gusta Conducir, contaré mi experiencia el día del examen práctico.

Hay que partir de la base de que yo no encontraba jamás el momento oportuno para poner fecha de examen, con lo cual tuvo que tomar partido el profesor y fijarme él un día, harto ya de darme clases prácticas y de ver cómo tiraba el dinero absurdamente...Pues llegaba el día y yo estaba un tanto nerviosa, tanto que no dormí la noche anterior y tanto que decidí no probar ni una gota de cafeína durante las 48 horas previas a la prueba. Pero por si eso no funcionaba, también fui a la farmacia a que me vendieran "algo" tranquilizador y legal, así que me dieron una cajita de valerianas para chupar. Me dijeron que funcionaba y que podía tomar tantas como quisiera. Yo me lo creí.

La tarde de antes quedé con mi profesor para perfeccionar algunas cosillas y le pregunté si sabía ya qué examinador nos tocaba, el lo desconocía, pero me aseguró que cualquiera menos el que apodaban "El Loco" (sus actos le hicieron merecedor de aquel mote), oír aquello me dejó bastante más tranquila.

Pues bien llega el día X a la hora H, lo primero que hice tras toda la noche sin poder pegar un ojo, fue agarrar mi cajita de valerianas chupables y meterme dos de golpe en la boca, qué asco aquello sabía peor que olía y ya es decir. Me entraron unas ganas terribles de vomitar, pero no había tiempo que perder, así que me dirigí con cara de sonámbula al lugar donde habíamos quedado dos chicos más, el profesor y yo para desde allí dirigirnos al punto donde empezaría el examen. Mi primera pregunta nada más ver a Anibal (mi profe) fue: "sabemos ya qué examinador nos toca?"....Silencio...."Igual no me ha oído", pensé ingenuamente, así que repito la pregunta, el profesor vuelve la cara hacia mí y dice: "El Loco"..... Madre mía! pero por qué a mí, dos valerianas más a la boca....."esto pinta mal, de esta no salgo" Mi profesor me dijo que me tranquilizara que era todo una leyenda y bla, bla, bla.

Por fin aparece el examinador, aparentemente una persona normal, pero a mi no me la daba, esos son los peores. Los tres que íbamos empezamos a discutir por el orden para examinarnos, nadie quería ser el primero y menos el último, por fin y tras el grito del profesor yo quedé en el puesto intermedio (qué suerte) Y nada dejamos al tercero tirado en la calle y emprendemos la marcha, me tocó detrás con "El Loco", mi cara era una mueca entre risa nerviosa y dolor de estómago terrible. Al poco de arrancar el primer examinado, descubrí de dónde le venía aquel apodo al señor: anotaba tan compulsivamente en su libreta que casi atravesaba el papel con el boli, cuando menos lo esperábamos soltaba un grito "La siguiente cambie de dirección! Me ha oído bien??!!!" A grito pelado. Yo no me atrevía a mirarlo directamente, sólo lo veía con el rabillo del ojo.

El chico terminó su prueba y llegaba mi turno, dos valerianas más. Cuando aparcó para que lo retomara yo, me temblaban tanto las piernas, que no sabía si sería capaz de salir del coche, pero eso no era lo peor....entre los nervios y las pastillitas aquellas, mis tripas empezaron a jugarme malas pasadas...Bueno, me salgo ocupo mi asiento de pilota, salgo del aparcamiento, obedezco las indicaciones, pero a mitad del recorrido, se le vuelve a ir la pinza al caballero y comienza a gritarme desde detrás: "Fluidez señorita!!...y yo atacá pensando: "Qué coño significaba fluidez? Y más aplicado a un coche que se encuentra parado en un semáforo?". Me lo repitió mil veces más sin parar de gritar, decidí ignorarlo (de lo contrario me hubiese vuelto para vomitarle encima todas las valerianas, y sin esfuerzo alguno) Ya casi estamos terminando y...ohhh rotonda, maldición! mi punto débil. Me aproximo a ella feliz porque no venía ningún coche, pero de la nada (bueno, de la misma rotonda) aparece uno a velocidad tortuga, y me obliga a medio detenerme. Con mis nervios, y el "fluidez" martilleando con el boli la libreta y resoplando desde detrás, me olvido de cambiar la marcha y me quedo en tercera y claro, el coche no salía, y yo no entendía el por qué, entonces, tras unos segundos angustiosos aparece la Mano de Dios, (nada que ver con la de Maradona, en versión autoescuela, es la del profe que va al lado) que rauda me cambió a primera.

Tras esto, ya más relajada pensando que el examinador lo había visto todo y por tanto ya estaba suspensa, el histérico me pide que aparque, en batería y hacia atrás (cosa que en mis mil doscientas clases hice únicamente una vez). Lo logré, sólo que el buen hombre me dijo que lo repitiera y a ser posible dejara espacio para que pudiera salir del coche una persona, lo dejé tan pegado a otro vehículo, que ni se podía abrir la puerta.

La espera hasta conocer el resultado, fue angustiosa, mientras el tercer chico se examinaba me quedé esperando en la calle con mi dolor de barriga y con el otro, que no hacía más que decirme: "tu seguro estás suspensa, has cometido bastantes fallos, y encima con "el Loco" que no deja pasar ni una..." Desde luego hay gente que es única dando ánimos o consolando ;) Finalmente aparecen el resto, se despide Sr Fluidez, nos subimos en el coche y Aníbal (el profe) dice las palabras mágicas: "estáis aprobados!" Yo pensé que hablaba en género masculino plural, es decir que se refería sólo a los chicos, me lo vería en la cara y añadió: "Los tres" "Sólo ha visto faltas leves". En el trayecto de vuelta a casa le dije doscientas veces gracias, lloré, miré con cara de sabionda al que me decía que estaba suspensa y me prometí a mi misma...no volver a tomar más valerianas de esas en mi vida, qué malita me puse.

Y por cierto, a pesar de todo, puedo asegurar que conduzco bien, aunque tras ésto ya creo que costará creerlo :)

miércoles, 3 de febrero de 2010

ANECDOTARIO


Aquí va uno de los to me pasa a mi.


Sabéis de alguien al que mientras condujese tranquilamente (bueno a unos 70 km/h) por una carreterilla de pueblo, se le metiese dentro del coche un... murciélago? Pues bien, ya "conocéis" a a ese alguien, osease yo misma.


Cierta tarde-noche veraniega, iba en mi coche (omitiré los detalles acerca del mismo) dirección al pueblo a unos 9 km de la ciudad, con las ventanillas bajadas y no sólo porque fuera verano es porque casi siempre las llevo bajadas (hasta aquel día, claro) y con la música a todo gas (no sé qué me pasa, pero cuando me subo en mi vehículo, me transformo y me vuelvo un poco "choni", me lo haré mirar). Bueno el caso es que ya empezaba a estar oscuro y se veía regular, pues bien a mitad de camino, sentí (puesto que oír era imposible, debido a la discoteca que llevaba dentro del coche) como algo golpeaba el marco de mi ventanilla y acto seguido ese algo se colaba dentro rozando mi pelo y cayendo por mi espalda.


Ante todo recordé las sabias palabras de mi profesor de autoescuela (qué paciencia tuvo conmigo): "pase lo que pase, hay que mantener la calma". Y aunque mi primer impulso habría sido frenar en seco y salir gritando como una poseída (aún sin saber qué demonios era lo que había entrado), mantuve la calma, evitando así un choque en cadena ya que detrás mía había más de un coche. Me decía a mí misma que seguro no era nada y que ya me quedaba muy poquito para llegar, pero sabéis lo de que la curiosidad mató al gato? pues no me pude resistir y solté una mano del volante para tocar aquello que estaba entre mi espalda y el asiento...argggg qué es esto? qué suave!..y conocéis esa sensación cuando tu mente se dispara y ante la duda empieza a generar imágenes e ideas absurdas para dar explicación a algo? pues a mi me dijo mi mente que aquello debía ser un globo, sí, lo juro, pensé que era un globo (mecanismo de defensa maravilloso el mío).


Pero a pesar de mi grandiosa imaginación, el trayecto se me hizo eterno y hasta quité la música, (creo que por si al globo le daba por emitir algún ruido extraño) Por fin llegué a mi destino, y como aquello del globo a esas alturas me parecía de lo más absurdo: con el motor en marcha aún, pero el freno de mano echado, salté al asiento del copiloto y desde allí salí a la calle. Bordeé el coche, abrí la puerta del conductor para que se encendiese la luz interior y...madre mía! allí estaba algo peludo y horroroso que parecía una rata ocupando mi asiento, y creo que aún se movía. Menos mal que por allí pasaba en ese momento un vecino al que conocía y al que por supuesto pedí ayuda (socorro) para sacar aquel bicho de allí. El hombre exclamó: "pero si es un murciélago!!, esto sí que es raro, con la vista nocturna que tienen estos bichos, mira que es difícil que pase algo así." Y añadió, para hacerme sentir mejor: "lo has tocado? es que dicen que estos animales transmiten muchas enfermedades.."


Ay! creo que no lo dejé ni acabar, salí pitando a lavarme manos y pelo con agua hirviendo y desinfectante. Uff qué mal rato, yo que siento terror por los bichejos y soy de las de salir corriendo si se me engancha alguno en el pelo, ahora pienso que menos mal que antes de entrar en el "batmovil" se golpeó, si me empieza a revolotear dentro....