Cuánto bien hacen las palabras si estas van acompañadas de afecto y llenas de sentimiento, pero qué hirientes pueden también llegar a ser, cuando el que habla es el odio o el rencor.
"Es posible conseguir algo
luego de tres horas de pelea,
pero es seguro que se podrá conseguir
con apenas tres palabras impregnadas de afecto".
(Confucio)
*No merece la pena discutir o pelear, porque por cada minuto de enfado, perdemos sesenta segundos de felicidad...